Para empezar, cuando iba para el colegio, estaba un poco nerviosa, pero luego cuando llegué allí me sentí bien y a gusto. También estaba un poco nerviosa cuando empecé a leer. Me entró un poco de calor. Pero me sentía muy bien y cada vez más relajada. Ha sido una experiencia muy guay y a la vez bonita. Nunca la había hecho y volvería hacerla todas las veces que hiciera falta porque, a la vez que te comunicas con ellos, le demuestras que leer es bueno y también mágico. Un beso. Hasta pronto.