Epaminondas y su Madrina: “Había una buena mujer que sólo tenía un hijo. Como la buena mujer era muy pobre y no podía dar gran cosa a su hijo, quiso ponerle por lo menos un gran nombre. Por eso le llamó Epaminondas…” Para tercero.
“Había una vez un hombre que soñaba. De repente, se encontró rodeado de Hadas y Duendes que le observaban desde un bosque verde y claro. Pensó, pues, que podría ganarse el corazón de estos, contándoles fabulosas historias. Pero fueron las hadas y duendes del lugar, los que con cada mirada, cada sonrisa llenaron de ilusión y fantasía el corazón del hombre, que despertó el más feliz y dichoso de entre los suyos.
Gracias a los que han hecho posible este sueño.”
Yo dos y tú uno: “Dicen que era un matrimonio que no tenía familia. Ya llevaban muchos años de casados. Una noche se pusieron a cenar y, como siempre, preparó ella tres huevos pasados por agua: uno para ella y dos para su marido. Pero aquella noche no se sabe que bicho le picó a la mujer, que dijo:
-Mira, ya estoy harta de que todas las noches te comas tú dos huevos y yo uno. Esta noche va a ser al revés: tú uno y yo dos.
-Ni hablar. Yo dos y tú uno. Como siempre...” Para sexto. El perro que no sabía ladrar y El hermano de Juan el Sucio para primero y segundo.
Mi experiencia ha sido muy positiva y agradable, aunque con muchos nervios. Pero cuando vas y te pones a leer, y ves las caritas de los niños oyéndote, y todos atentos, se me pasaba un poco. Para mi fue un orgullo leer a los compañeros de mi hijo, y oír cómo me aplaudían. Después me sentí como si hubiese hecho un bien y algo importante.
Para empezar, cuando iba para el colegio, estaba un poco nerviosa, pero luego cuando llegué allí me sentí bien y a gusto. También estaba un poco nerviosa cuando empecé a leer. Me entró un poco de calor. Pero me sentía muy bien y cada vez más relajada. Ha sido una experiencia muy guay y a la vez bonita. Nunca la había hecho y volvería hacerla todas las veces que hiciera falta porque, a la vez que te comunicas con ellos, le demuestras que leer es bueno y también mágico. Un beso. Hasta pronto.
Para mi ha sido una experiencia inolvidable. Primero por la ilusión mía y de mi niña de que fuera a conterle un cuento a su clase. Segundo por ver sus caritas -la de casi todos- de lo bien que escucharon. Yo estaba muy nerviosa, pero me dijeron que no se notó nada. No sé si sería verdad, pero yo me lo creí. Muchas gracias por esta oportunidad y espero que sigáis contando conmigo para otra actividad.
Una noche oscura: “Pedro era un chico extraño. ¡Las cosas le daban tanto miedo! No podía soportar cantar en clase él solo, no podía soportar llevar a pasear un perro por si se le escapaba, odiaba subir las escaleras él solo por la noche y siempre tenía que tener una lucecita en su habitación porque la oscuridad le daba miedo... “ Para sexto curso.
El traje nuevo del emperador para Infantil 5 años.
“A partir de esta experiencia soy para los niños de la clase de Infantil “La mamá de los cuentacuentos”… Bromas aparte ha sido algo muy enriquecedor para mí. Yo he aprendido aplicando a mi vida el pequeño cuento que les leí a los niños de sexto, “La noche oscura”: el verdadero valiente es el que no les falla a los demás. Yo como mamá no podría fallarles a mis dos niñas. Gracias
El pequeño héroe de Harlem: “ (…) Hans sintió deseos de retirar su dedo. ¡Tenía tanto miedo! Pero, ¿y si el agujero se hacía más grande y rompía el dique? Apretó los dientes, y hundió su dedo más profundamente que antes.
¡Tú no pasarás! –dijo-. ¡Y yo no huiré!...” Para sexto.
“Ha sido una maravillosa experiencia, gracias a Javier, que con su tiempo, paciencia, dulzura y experiencia, nos ha hecho resaltar las cualidades que tenemos ocultas. Es un maravilloso programa, que a mí personalmente me ha enriquecido enormemente. Compartir esos momentos con mis hijos es algo hermoso, más allá de los nervios que una puede sentir. Me llevo grabada la sensación de que a través de la lectura uno puede trasmitir y hacer sentir emociones muy intensas a esas personas tan inocentes.”
Por qué el pino, el abeto y el enebro conservan sus hojas en invierno:
“…Pero quedaba un pajarito que tenía un ala rota y podía volar. No sabía qué hacer. Miró a su alrededor para ver si encontraba un lugar donde abrigarse. Y vio los hermosos árboles del enorme bosque…” Para 3 años.
“Es una experiencia muy bonita que repetiría con mucho gusto a pesar de los nervios que se pasan.
Los niños son el público más agradecido y más sincero: Si el cuento les gusta nos lo demuestran por las caritas que ponen, y que nos dan tanto ánimo para seguir con más fuerza y autenticidad la lectura del cuento.”
La gallina Picoreta: “Pues señor: una mañana de verano la señora Picoreta picoteaba los granos de una rama de guisantes, cuando una vaina le cayó en la cola con tanta fuerza que ella se creyó que el cielo se estaba cayendo. Entonces pensó que debía avisar al rey…” Para 3 años.
“Bueno, para mí, ha sido muy gratificante volver a repetir la experiencia, ya que a mi hijo mayor había ido en otra ocasión a leerle. En esta ocasión he ido más preparada, y con unas bases que antes no tenía, aunque con muchos nervios también. Pero merece la pena ver las caras de los niños, sobre todos los más pequeños. A mi hija, que tiene tres años, fui a leerle la “La gallina Picoreta”, una gallina que creía que el cielo se estaba cayendo; es curioso ya que fui con la idea de leer el cuento, pero lo conté y además, según veía que los niños se distraían, fui agregando partes y haciendo partícipes a los niños.
La verdad es que salí sorprendida y muy satisfecha de la experiencia.”